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Acusa alumno al Tec de Monterrey Puebla de ignorar acoso y expulsarlo
Néstor Ruiz, alumno becado e integrante del equipo representativo artístico del Tecnológico de Monterrey Campus Puebla, denunció ser víctima de un prolongado esquema de bullying y hostigamiento por parte de una compañera, así como de la omisión deliberada de las autoridades universitarias, quienes terminaron por decretar su baja definitiva tras meses de inacción.
Ante lo que calificó como una flagrante vulneración a sus derechos académicos y personales, el estudiante anunció que interpondrá un recurso de amparo ante la justicia federal para exigir su reincorporación inmediata, además de una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla por presunta discriminación económica.
De acuerdo con el testimonio del afectado, la situación de acoso se extendió durante casi medio año, pues desde el mes de mayo, presentó denuncias formales ante los directivos del campus, respaldadas por un robusto expediente de pruebas que incluía audios, videos, capturas de pantalla, mensajes y testimonios firmados por sus propios compañeros.
Sin embargo, Néstor Ruíz reveló que las autoridades del Tec de Monterrey ignoraron las evidencias y se negaron a otorgar las órdenes de alejamiento cautelares solicitadas, y en su lugar, el comité interno dio prioridad a señalamientos sin sustento presentados por la presunta agresora.
La inacción de la institución no solo frenó las medidas de protección, sino que derivó en sanciones directas contra la víctima, pues Néstor Ruiz denunció que fue separado de la agrupación artística bajo el argumento directivo de que representaba un “riesgo para el ambiente de trabajo”, pesar de contar con cartas firmadas por el resto de los integrantes en su respaldo.
La escalada del conflicto continuó cuando la alumna denunciada se cambió a su misma licenciatura y grupo escolar, llegando a exigir formalmente a los docentes que se le impidiera a Néstor Ruiz el acceso a las aulas de las asignaturas por las que ya había pagado.
El estudiante reveló que durante seis meses guardó silencio debido a que la universidad obliga a las partes involucradas a firmar un acuerdo de confidencialidad durante los procesos disciplinares, bajo amenaza de expulsión inmediata si se rompe el sigilo.
Tras 35 días de deliberación sobre su expediente probatorio, las autoridades locales del campus notificaron su baja definitiva, por lo que a pesar de que elevó la queja a las instancias nacionales del sistema Tec de Monterrey, la representación general ratificó la sanción y cerró el expediente.
Acusa alumno al Tec de Monterrey Puebla de ignorar acoso y expulsarlo
