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La pasarela de Morena: todos quieren boleto para San Lázaro

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La pasarela de Morena: todos quieren boleto para San Lázaro

Morena abrió del 1 al 4 de octubre el registro para definir sus Coordinaciones Distritales Federales rumbo a 2027. En Puebla son 16 distritos y, aunque todavía no existen candidaturas formales, la carrera por los espacios ya está en marcha.


Y lo primero que deja esta etapa es una conclusión política bastante clara: Morena tiene más aspirantes que espacios disponibles y tendrá que encontrar la manera de administrar esa abundancia sin convertirla en fractura.


Pável Gaspar va por el Distrito 14; Andrés Villegas por el Distrito 8; Eurípides Flores por el Distrito 6 y José Iván Herrera por el Distrito 11. El Distrito 8, particularmente, concentra varias aspiraciones y muestra desde ahora la dimensión de la competencia interna.


Aquí está el verdadero asunto.


No se trata solamente de quién quiere ser diputado federal.


Se trata de quién tiene estructura, quién tiene grupo, quién conserva territorio y quién cuenta con capacidad para negociar cuando llegue la hora de repartir las candidaturas.


Porque una encuesta puede medir preferencias, pero detrás de cada nombre hay estructuras, operadores, alianzas y expectativas políticas.
Y cuando las expectativas son mayores que los espacios, comienzan los problemas.


La prueba para Morena


Morena ha construido buena parte de su fortaleza electoral sobre la capacidad de mantener unidos a grupos políticos distintos alrededor de un mismo proyecto.


El problema aparece cuando todos quieren encabezar la boleta.


Entonces habrá que ver qué ocurre con quienes no sean considerados.


¿Aceptarán el resultado?


¿Se sumarán al perfil seleccionado?


¿Buscarán otra posición?


¿O comenzarán a explorar las puertas del PT y del PVEM?


Ahí estará una de las claves de 2027.


Porque la verdadera fortaleza de un partido no se mide solamente cuando todos tienen posibilidades de ganar.


También se mide cuando algunos pierden una candidatura y, aun así, permanecen dentro del proyecto.


La otra cara de la competencia


Mientras tanto, cada aspirante necesita demostrar que tiene algo más que una fotografía y un registro.


El discurso será prácticamente el mismo: trabajo territorial, cercanía con la gente, compromiso con la transformación y disposición para servir.


Eso es lo que establece incluso la propia convocatoria de Morena.


Pero la política se mide también por otra cosa: capacidad de movilización y negociación.


Y ahí comenzará la verdadera evaluación.


Porque tener presencia en redes no equivale a tener estructura.


Hacer recorridos no necesariamente significa controlar un territorio.


Y aparecer en fotografías con dirigentes tampoco garantiza respaldo de las bases.


La elección interna obligará a distinguir entre quienes tienen una aspiración y quienes realmente construyeron una fuerza política.


El problema de los perdedores


Hay otro asunto que Morena deberá resolver.


¿Qué hará con los que pierdan?


No es una pregunta menor.


Una contienda interna puede producir un candidato, pero también puede producir varios grupos inconformes.


Y en política, un inconforme con estructura puede convertirse rápidamente en un problema.


Por eso los próximos meses serán menos importantes por la cantidad de registros que por la capacidad del partido para procesar los resultados.


La encuesta, si llega a utilizarse, resolverá una parte del problema.


La operación política tendrá que resolver el resto.


No todos van por San Lázaro


Rodrigo Abdala ya descartó buscar nuevamente una diputación federal y dejó abierta la posibilidad de competir por la Presidencia Municipal de Puebla.


Y eso confirma que el tablero de 2027 será mucho más amplio.


No estarán en juego solamente las diputaciones federales.


También las presidencias municipales, sindicaturas y regidurías.


En otras palabras, quien no encuentre lugar en una boleta todavía tendrá otras boletas que disputar.


Por eso sería un error leer estos movimientos únicamente como una carrera por San Lázaro.


Es, en realidad, el comienzo de una redistribución del poder político en Puebla.


La verdadera pasarela


Morena abrió el registro.


Los aspirantes comenzaron a desfilar.


Ahora viene lo complicado: seleccionar, negociar y mantener unidos a los que no resulten seleccionados.


Porque mientras todos hablan de unidad, la competencia interna apenas empieza.


Y esa será la verdadera prueba para Morena en Puebla: no cuántos quieren una candidatura, sino cuántos serán capaces de aceptar que no todos caben en ella.


Por ahora hay muchos nombres.


Hay muchas aspiraciones.


Hay muchas estructuras moviéndose.


Pero las candidaturas siguen siendo pocas.


La pasarela está llena. Ahora habrá que ver quién llega hasta la boleta y quién termina esperando en la fila


Y aquí viene la gran pregunta, ¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?


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Jorge Antonio Barrientos
Jorge Antonio Barrientoshttps://www.sucesospuebla.com
Reportero con 20 años de experiencia en medios de comunicación: radio, prensa escrita y digitales. Actualmente en la fuente política. Padre de familia y amante del rock.

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