Miles de fieles llenan la Catedral de Puebla en Domingo de Ramos
Entre el aroma de las palmas, el repique constante de las campanas y el murmullo de las oraciones, miles de poblanos vivieron el Domingo de Ramos, una de las celebraciones más representativas de la Semana Santa y que marca el inicio de este periodo litúrgico.
Desde temprana hora, el Centro Histórico comenzó a llenarse de familias que caminaban rumbo a la Catedral de Puebla con ramos en mano. Algunos portaban palmas sencillas; otros, piezas artesanales tejidas en forma de cruces, flores o distintas figuras, adquiridas minutos antes en los puestos instalados en los alrededores del atrio.
Previo a la celebración eucarística, el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa, acompañado de sus obispos auxiliares, encabezó la procesión del Domingo de Ramos desde la capilla del Sagrario hacia la Catedral, dando inicio formal a las actividades de la Semana Santa en la capital poblana.
Durante el recorrido, decenas de fieles levantaron sus palmas mientras avanzaban entre cantos y oraciones, recreando el pasaje bíblico de la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. La escena, cargada de simbolismo, contrastó con el movimiento comercial en las inmediaciones, donde artesanos ofrecían sus creaciones a quienes aún no contaban con su ramo.
Durante su mensaje, el arzobispo lamentó la muerte de Argelia Vargas Conde, catequista que había sido reportada como desaparecida y posteriormente encontrada sin vida en el municipio de San José Chiapa. Ante ello, pidió orar por su eterno descanso y por el consuelo de su familia.
Asimismo, expresó su preocupación por las restricciones que, en algunos lugares del mundo, impidieron la realización de procesiones, como en Jerusalén y Nicaragua.
En contraste, celebró que en Puebla estas manifestaciones de fe puedan llevarse a cabo de manera abierta, como una representación viva de la tradición católica.
Al término de la jornada, los fieles regresaron a sus hogares con las palmas benditas, que serán colocadas en puertas y altares como símbolo de protección. Así, entre fe, tradición y vida cotidiana, Puebla dio inicio a una de las semanas más importantes para la comunidad católica.
Miles de fieles llenan la Catedral de Puebla en Domingo de Ramos
