Profepa frena operación del Chiltepeque; exige resolver cinco observaciones
A pesar de las expectativas del Ayuntamiento de Puebla sobre una inminente normalización jurídica, el relleno sanitario de Chiltepeque continuará operando con restricciones.
El titular del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL), Ricardo Omar Rodríguez Corte, reveló que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso cinco nuevas observaciones técnicas que deberán solventarse antes de que finalice el año.
Las medidas cautelares y restricciones operativas en el depósito de residuos comenzaron el pasado mes de mayo, luego de que se detectaran graves irregularidades en el manejo de desechos y deficiencias en el control de lixiviados para salvaguardar el subsuelo.
En ese sentido, las fallas obligaron a disminuir la capacidad operativa del relleno sanitario Chiltepeque primero al 65 por ciento y posteriormente hasta un crítico 20 por ciento.
Al respecto, la empresa concesionaria Resa logró atender un paquete inicial de 12 puntos técnicos que incluyó estudios de lixiviados, captación pluvial, canalizaciones y una pileta con geomembrana impermeabilizante, lo que permitió incrementos paulatinos en el volumen de basura recibido en los meses siguientes.
Apenas el 13 de octubre, el titular del OOSL había señalado públicamente que la reactivación total del 100 por ciento de la capacidad dependía exclusivamente de resoluciones de carácter jurídico. Sin embargo, las inspecciones federales posteriores demostraron que aún persisten retos operativos y ambientales.
De las siete observaciones emitidas en las revisiones de octubre, la administración municipal y la concesionaria sólo han logrado solventar dos, dejando un bloque de cinco pendientes críticos que deberán desahogarse entre noviembre y diciembre.
Lo anterior ha permitido que el futuro operativo de Chiltepeque y la regularización definitiva del servicio de disposición final de desechos en la capital poblana se encuentran ahora sujetos a un estricto calendario.
De acuerdo con el Organismo de Limpia, el último bimestre del año es el plazo fijado para que el Ayuntamiento de Puebla y la firma Resa corrijan las anomalías restantes.
Una vez concluidos los trabajos, la Profepa realizará una nueva visita de validación, sin embargo, hasta en tanto la autoridad federal no emita un dictamen favorable, el relleno sanitario seguirá operando con topes en la recepción de basura, bajo la supervisión constante para evitar nuevas sanciones ambientales.
Profepa frena operación del Chiltepeque; exige resolver cinco observaciones
