Los ejércitos ruso y bielorruso iniciaron maniobras en Bielorrusia, en medio de intensos esfuerzos diplomáticos para desactivar la crisis en las fronteras con Ucrania.
Además, Rusia realiza también ejercicios en el Mar Negro, los cuales durarán, al menos, diez días.
Según la Organización del Tratado del Atlántico Norte, se trata de unos 30 mil efectivos que se colocarán a casi 200 kilómetros de la frontera con Ucrania.
El despliegue también incluye misiles antiaéreos y vehículos de combate.
El ejército ruso difundió un video en el que se observaban sistemas antiaéreos S-400 apuntando sus misiles al cielo desde un campo cubierto de nieve en la región bielorrusa de Brest, fronteriza con Ucrania.
Estas acciones provocaron una condena internacional, luego de que en la semana se reunieron los presidentes de Francia, Emmanuel Macron, y Rusia, Vladimir Putin. También el estadunidense Joe Biden participó en reuniones de alto nivel.
El ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, calificó los ejercicios como “un gesto de gran violencia”, mientras que el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, lo señaló como “momento peligroso para la seguridad en Europa”.
Para Ucrania, se trata de un medio de “presión sicológica” por parte de Rusia, que concentra desde noviembre más de 100 mil soldados cerca de su frontera con Rusia.
“Ahora esperamos que Rusia dé pasos claros para reducir las tensiones actuales”, insistió el canciller alemán, Olaf Scholz, tras una reunión con los líderes de los países bálticos, antiguas repúblicas soviéticas fronterizas con Rusia y ahora miembros de la OTAN y la Unión Europea.
En el mismo sentido, el primer ministro británico, Boris Johnson, de visita en Varsovia, insistió en la necesidad de convencer a Vladimir Putin de que contribuya en la desescalada.
Con información de Excélsior
