Armenta apuesta por la transformación con Cablebús, 28 mil calles y desprivatización del agua
El gobernador Alejandro Armenta Mier aseguró que los primeros 600 días de su administración representan apenas una etapa de la transformación de Puebla y que el siguiente paso será consolidar proyectos de largo alcance como el Cablebús, la desprivatización del agua y el programa de pavimentación.
Bajo esta perspectiva, sostuvo que el estado pasó de “Pensar en Grande” a “Transformar en Grande”, con una agenda que busca construir capacidades que permanezcan durante las próximas generaciones.
Cablebús y movilidad
Uno de los proyectos destacó y representa esta visión de futuro es el Cablebús, sistema de transporte que el gobernador planteó como una realidad para las próximas generaciones.
La movilidad también tendrá como uno de sus principales componentes la intervención de 28 mil calles, con una meta de 13 mil acciones en la zona metropolitana y 15 mil en carreteras y vialidades que conectan a los municipios del interior del estado.
El gobernador también destacó el Puente de la Transformación, una obra que respondió a una demanda de pueblos originarios que durante 70 años solicitaron mejores condiciones de comunicación. El proyecto, dijo, permite reducir tiempos de traslado y mejorar la seguridad de quienes diariamente utilizan esta vía.
El futuro que planteó el mandatario también incluye una nueva relación con las comunidades. El Programa de Obra Comunitaria busca que los propios habitantes participen en la definición de las obras y administren los recursos destinados a sus localidades. Para 2026 se contempla ampliar el alcance hasta alrededor de 6 mil proyectos en los 217 municipios, bajo la idea de que el desarrollo no debe concentrarse en unas cuantas regiones.
Va contra la privatización del agua
Pero entre los temas que marcaron con mayor fuerza el rumbo futuro se encuentra el agua. Armenta Mier planteó que Puebla tendrá que enfrentar uno de sus desafíos estructurales: garantizar que el acceso al líquido sea entendido como un derecho y no como una mercancía.
“El agua es un derecho, no una mercancía”, señaló Armenta, al advertir que el modelo de desarrollo no puede sustentarse en actividades que deterioren los recursos naturales. En ese sentido, afirmó que “la prosperidad que destruye el agua, la biodiversidad o la capacidad productiva no puede llamarse desarrollo”.
El saneamiento del agua, dijo, se relaciona además con uno de los grandes retos ambientales de Puebla: la recuperación del río Atoyac.
En el campo también se encuentra una de las apuestas más ambiciosas para los próximos años. Armenta sostuvo que Puebla debe dejar atrás una política basada únicamente en el asistencialismo para avanzar hacia la productividad y la soberanía alimentaria. Actualmente operan mil 500 equipos agrícolas para atender alrededor de 200 mil hectáreas, mientras que para 2027 la meta será contar con 2 mil 500 equipos para reactivar 400 mil hectáreas.
La transformación pretende llegar hasta la comercialización. La marca Puebla Cinco de Mayo, que ya tiene presencia en Estados Unidos, registra ventas por alrededor de dos millones de dólares en Nueva York y Nueva Jersey.
Transformación tecnológica
Otro de los proyectos que mira hacia el futuro es la transformación tecnológica. Armenta planteó que Puebla puede convertirse en el “Silicon Valley del sur-sureste”, con proyectos como el Centro Nacional de Diseño de Semiconductores de México, Kutsari y Yankuilotl.
La intención es aprovechar la ubicación, infraestructura, universidades y talento poblano para impulsar una nueva economía basada en ciencia, innovación y tecnología, señaló
La educación será parte de esa estrategia. La Universidad de la Salud del Estado de Puebla (USEP) avanza hacia una mayor presencia regional mediante nuevos campus, con el propósito de acercar oportunidades profesionales a jóvenes del interior del estado y evitar que la formación de especialistas permanezca concentrada en la capital.
Seguridad, prioridad
En materia de seguridad, Armenta Mier dejó claro que en Puebla es una prioridad, con las Mesas de Paz, la coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina y Guardia Nacional, así como el uso de inteligencia y tecnología, forman parte de un modelo que busca intervenir antes de que la violencia ocurra.
La estrategia contempla también la recuperación de espacios públicos mediante las Ferias de Paz, mientras que el fortalecimiento de la policía pretende avanzar hacia una corporación profesional, cercana y humana que genere confianza entre la población.
La protección de las mujeres permanecerá como otro de los ejes. Los 48 Centros LIBRE-Casas Carmen Serdán, distribuidos en 41 municipios, forman parte de una política de prevención, acompañamiento y atención. A esta estrategia se suma el fortalecimiento de los servicios especializados para niñas, niños y adolescentes mediante el CEPOSAMI, modelo de salud mental reconocido por 23 agencias de Naciones Unidas.
Armenta apuesta por la transformación con Cablebús, 28 mil calles y desprivatización del agua
