Boda real en el Super Bowl LX con Bad Bunny de testigo
La escena que sorprendió a millones durante el Halftime Show del Super Bowl LX no fue un truco publicitario ni una coreografía más del espectáculo: fue una boda real, con validez legal, celebrada en pleno escenario del Levi’s Stadium, en Santa Clara, California, frente a una audiencia global. Mientras las cámaras transmitían el show, una pareja unió su vida en matrimonio con Bad Bunny como testigo del momento, convirtiendo el medio tiempo de la NFL en un evento histórico.
El encargado de oficiar la ceremonia fue Antonio Reyes, un pastor mexicano originario de Uruapan, Michoacán, que actualmente vive en Sacramento, Estados Unidos. Reyes migró a los 18 años, pasó por el Área de la Bahía y Los Ángeles, y hoy es líder espiritual de una pequeña congregación llamada Project Church. Está casado desde hace una década y es padre de un niño de tres años. Lejos de los reflectores, su historia es la de miles de migrantes, pero esa noche terminó en el centro del espectáculo deportivo más visto del planeta.
Los novios, Tommy y Eli, no pertenecen al mundo del espectáculo. Según el pastor, son “personas comunes y corrientes”, elegidas por razones que no se han hecho públicas. Lo que sí confirmó es que horas antes del partido se realizó una ceremonia privada más extensa, en la que estuvo presente Bad Bunny y parte de su equipo. El cantante, de acuerdo con Reyes, se mostró visiblemente conmovido al presenciar el enlace.
“Quiero que mi hijo sepa lo que Dios puede hacer con una vida ordinaria y un simple sí”, dijo el pastor. Y esa frase resume lo ocurrido: en el escenario más grande del deporte, una boda real rompió el guion del espectáculo y convirtió el medio tiempo del Super Bowl en una historia que ya dio la vuelta al mundo.
Boda real en el Super Bowl LX con Bad Bunny de testigo
